Sin duda, hay tres puntos clave para ser un buen conductor: la pericia, la prudencia y la experiencia. Puedes tener uno de ellos, pero si no están complementados por otros no serás un buen conductor.
Ser un conductor de gran pericia, pero sin embargo, con grandes dosis de imprudencia, puede convertirse en un arma letal. Tener mucha prudencia y poca pericia, acaba siendo un...





